Presentación y Lección 1

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INTRODUCCIÓN

 Este libro fue redactado por el equipo del Proyecto de Extensión Universitaria (PEU) de la Universidad Nacional de La Pampa (Res. No. 301/2007), iniciado en 2010 y conformado por los docentes de lengua ranquel, Daniel Cabral y Nazareno Serraino, el Dr. Antonio Díaz-Fernández, la Lic. en Antropología María Inés Poduje, la doctoras Claudia Salomón Tarquini y María Alejandra Regúnaga, las licenciadas Natalia Muguiro y Marta Susana Diez, las profesoras Leonor Acuña, María Emilia Orden y Melina Caraballo, los estudiantes del Profesorado en Letras Belén Apud Higonet, Daniela Aguirre, Claudio Montecino y Mariela Ayelén Cabral, y dirigido por la Dra. Ana Fernández Garay.

Queremos aclarar que la variedad que aquí se presenta es la hablada entre los miembros de la familia Cabral, quienes provienen del llamado Pueblito Cabral de la Colonia Emilio Mitre, ubicado al NO de la provincia de La Pampa. Los estudios llevados a cabo sobre el ranquel se iniciaron en el año 1983 y desde entonces, distintos miembros de esta familia aportaron datos valiosos para la descripción de esta variedad. Además, Daniel Cabral, uno de los colaboradores más importantes durante el trabajo de documentación de la lengua, enseña el ranquel en la Provincia, y participó en el PEU junto a Nazareno Serraino y a los profesores y estudiantes de la UNLPam, con el objetivo de que este libro pudiera finalmente salir a la luz.

El vocabulario y las estructuras que se incluyen en el texto son, pues, los obtenidos durante el trabajo de campo realizado desde 1983 en adelante, cuando todavía vivían Juana Cabral de Carripilón, su esposo Ambrosio Carripilón, Veneranda Cabral de Cabral y su esposo Enrique Cabral, quienes colaboraron como consultantes en la documentación del ranquel. A todos ellos les agradecemos el esfuerzo, las horas dedicadas a la tarea y la generosidad con que siempre nos recibieron en sus casas.

El trabajo lingüístico fue consensuado con Daniel Cabral, en tanto que la organización del libro sigue fundamentalmente los trabajos de Antonio Díaz-Fernández, quien tiene gran experiencia en la elaboración de textos para la enseñanza de la lengua mapuche en la provincia de Chubut. Es el Dr. Díaz-Fernández quien nos ha guiado en la elaboración de este volumen.

Agradecemos a las evaluadoras, doctoras Cristina Messineo y Marisa Malvestitti quienes, con sus observaciones y comentarios, contribuyeron al mejoramiento y claridad de este texto.

Debemos mencionar especialmente a Mariela Cabral, quien organizó y dirigió el equipo de niños descendientes de ranqueles con el objetivo de ilustrar las lecciones de este volumen. A todos ellos les agradecemos el esfuerzo y la dedicación.

PRONUNCIACIÓN

          Grafemas           Pronunciación

A, a                     como la a española

Ch, ch                 como la ch española

D, d                     como la d intervocálica española (nido, hada)

E, e                      como la e española

G, g                     como la g española ante a, o y u, en posición
intervocálica (hago)

I, i                        como la i española

K, k                     como la k española (kiosco)

L, l                       como la l española

Ll, ll                     como la ll del español del nordeste argentino

M, m                   como la m española

N, n                     como la n española

Ñ, ñ                     como la ñ española

Ng, ng                 como la n del español que se escucha ante ca,
co, cu, ga, go, gu y ge, gi (banco, ancas,
tango, ángel). Se emplea con cualquiera
de las vocales y siempre suena igual: nga,
nge (ngue), ngi (ngui), ngo, ngu. Ante k,
solo usaremos n

O, o                     como la o española

P, p                      como la p española

R, r                      como la r del español pero curvando la punta de
la lengua hacia atrás

S, s                       como la s española

Sh, sh                  como la sh del inglés en show

T, t                      como la t española

Tr, tr                   como tr en el español de Chile o en el inglés tree

U, u                     como la u española

Ü, ü                     como la u española pero con labios no
redondeados

V, v                     como la v del francés, colocando el labio
inferior sobre los dientes superiores y
dejando salir el aire con fuerza

W, w                    como hu en el español (huelo) y se emplea bien al
comienzo de la sílaba, bien al final (winka,
mew
)

Y, y                     como hi en el español  (hielo) y se emplea bien al
comienzo de la sílaba, bien al final (yal,
lay
)

 

 

Sonidos tomados en préstamo del español

 

G, g (ante e, i)      no son sonidos propios de esta lengua sino       que
y J, j                             están tomados en préstamos del español

 

En cuanto al acento, este no es distintivo y tampoco es fijo, por lo cual no es necesario indicarlo con la tilde como en español.

Debemos agregar que, en general, se emplean los grafemas del Alfabeto Mapuche Unificado, elaborado en Chile en 1989, aunque con algunas variantes por tratarse de un dialecto norteño.

LECCIÓN  1

¿Chem ta tüvi?  ‘¿Qué es eso?’

Tüvi ta iñ ruka.  ‘Esa es mi casa’.

 

 

¿Chem tüva?   ‘¿Qué es esto?’

Tüva witru.  ‘Esto es un caldén’.

 

 

 

¿Chem eye?   ‘¿Qué es aquello?’

Eye  kütral.  ‘Aquello es fuego’.

 

 

 

Eye ta trewa.  ‘Aquello es un perro’

 

 

Tüva iñ trelav.  ‘Este es mi cuchillo’

 

Tüvi challa.  ‘Eso es una olla’

 

Tüvi  kawellu.  ‘Eso es un caballo’

Eye küme kawellu.  ‘Aquel es un buen caballo’

 

 

Vey iñ pichi ruka.  ‘Esa es mi pequeña casa’

 

 

 

Müli[1] challa punwi ruka.

‘Hay una olla dentro de la casa’

Müli ko ta iñ challa mu.

‘Hay agua en mi olla’

Müli  are ko challa mu.

‘Hay agua caliente en la olla’

Müli vüta challa pu ruka.  ‘Hay una olla grande dentro de la casa’

 

¿Chem müli punwi ruka?

‘¿Qué hay dentro de la casa?’

Punwi ruka müli ta iñ küme trewa.

‘Dentro de la casa está mi
buen perro’

 

¿Chem müli challa mu?  ‘¿Qué hay en la olla?’

Müli yuwin kovke.  ‘Hay torta frita’

 

¿Chew müli  kütral?

‘¿Dónde está el fuego?’

Punwi ruka müli kütral.

‘El fuego está dentro de la casa’

 

¿Chew müli ta iñ trelav?  ‘¿Dónde está mi cuchillo?’

Ruka mu müli ta iñ trelav.  ‘Mi cuchillo está en la casa’

 

¿Chew müli mi kawellu?

‘¿Dónde está tu caballo?’

Wekun müli iñ kawellu.

‘Mi caballo está afuera’

 


Vocabulario

 

Interrogativos:  ¿chem?  ‘¿qué?’

 
¿chew?  ‘¿dónde?’

Demostrativos:  eye   ‘aquel’


tüva  ‘este’


tüvi  ‘ese’


vey  ‘ese’


 

Sustantivos:  challa  ‘olla’


kachu  ‘pasto’


kawellu  ‘caballo’


ko  ‘agua’


korü  ‘sopa’


kovke  ‘pan, torta frita’


kütral  ‘fuego’


malal  ‘corral

rali  ‘plato, caparazón’

ruka  ‘casa’

trelav  ‘cuchillo’


trewa  ‘perro’


witru  ‘caldén’


Adjetivos:   are  ‘caliente’

karü  ‘verde’


küme  ‘bueno, lindo’


pichi  ‘pequeño’

vüta  ‘grande’


 

Verbo:   müle  ‘estar’


 

Posposición: mu  (mo)  ‘en’


 

Preposición:  pu  ‘dentro de’


punwi  ‘dentro de’

 

Adverbio:   wekun  ‘afuera’


 

Posesivo de primera persona:   iñ  ‘mi’


 

Partícula discursiva:   ta (carece de traducción al español)


 

Fórmulas de saludo: marimari  ‘hola’


kümelkalekan  ‘estoy bien’


kümelkalekaymi  ‘estás bien’


 

 

Diálogo

 

Practicar diálogos siguiendo este que se presenta a continuación.

 

A: Marimari, ¿Kümelkalekaymi?

B: Kümelkalekan.

A: Ta iñ trewa.

B: ¿Chew müli trewa?

A: Ruka mu müli trewa.

B: ¿Chew müli rali?

A:  Punwi ruka müli rali.

B: ¿Chew müli challa?

A: Wekun  müli challa.

 

Aspectos gramaticales

 

Los sustantivos:

El sustantivo presenta una estructura muy simple. No varía en su forma en lo que respecta al género. Para indicar el sexo de seres humanos o animados no recurre a morfemas derivativos como en español o francés, sino que cada sexo presenta un morfema propio:

 

votüm        hijo

ñawe          hija

                   llalla           suegra

                   chedküy     suegro

 

En el caso de los animales, cuando estos pertenecen al sexo masculino se agrega el vocablo wentru ‘hombre’, o alka ‘macho’ si se trata de aves y del carnero;  si pertenece al sexo femenino, se agrega domo ‘mujer’:

 

wentru trewa      ‘perro’

                   alka achawall     ‘gallo’

domo trewa                  ‘perra’

alka wisa             ‘carnero’

 

Los verbos:

Entre los verbos del ranquel, müli ‘está, hay’, es uno de los verbos más usados para indicar ubicación, existencia. En realidad, la raíz verbal es müle, y el sufijo -y indica el modo real de la oración. Como se observa, la expresión se traduce en tercera persona, precisamente porque el ranquel no marca la tercera persona con algún sufijo especial. En este caso, se dice que la tercera persona está representada por –Ø ‘cero’.

 

Los adjetivos:

Los adjetivos no presentan variación en su forma y determinan a los sustantivos anteponiéndose a los mismos:

 

         are          mapu

caliente   tierra

‘tierra caliente’

 

Los interrogativos:

Esta clase agrupa una serie de palabras empleadas en la oración interrogativa. Entre ellas encontramos las siguientes:

 

chem          ‘¿qué?’

chew           ‘¿dónde?’

 

Son invariables desde el punto de vista morfológico. En general, presentan la forma chum ~ chem en su parte inicial. Esto podría ser lo que ha quedado de una antigua raíz de la cual habrían derivado. Los interrogativos se ubican generalmente al comienzo de la oración interrogativa, salvo raras excepciones.

 

Los demostrativos:

Hay tres morfemas demostrativos, que presentan algunas variantes:

 

  1. tüva, va     ‘esto/a/e’
  2.       eye             ‘aquel/la/lo’
  3. tüvi, vey     ‘eso/a/e’

 

El primero indica cercanía al hablante, en tanto que el segundo indica alejamiento. El último implicaría una posición intermedia entre las otras dos.

 

 

Las preposiciones y posposiciones:

El ranquel presenta una posposición muy usada: mu ~ mo ~ mew, que significa ‘en’, pero suele presentar otros sentidos que se irán viendo a lo largo del curso.

Entre las preposiciones, encontramos punwi ‘dentro de’, pu ‘dentro de’.

 

Los adverbios:

Los adverbios son palabras invariables que indican lugar, manera o modo, tiempo, etc. Uno de los adverbios de lugar es:

 

wekun        ‘afuera’

 

Las partículas discursivas:

Esta clase tiene una función discursiva. Encontramos fundamentalmente ta en ranquel, que podría asimilarse en español a pues. Se emplea para destacar o realzar los elementos que siguen en la oración:

 

tüva ta witru       ‘este (es), pues, un caldén’

 

Por eso puede moverse dentro de la oración, colocándose junto al elemento que el hablante quiere resaltar. En ranquel, esta partícula no es tan empleada como en otras variedades de esta lengua.

 

 

Aspectos culturales

 

We Tripantu

La existencia de esta ceremonia obedece al inicio de un nuevo ciclo de la naturaleza (asociado al solsticio de invierno, hacia fines de junio). Según las memorias de Santiago Avendaño (2000), que vivió entre los ranqueles durante la década de 1840, la celebración duraba cuatro días, organizada por el lonko o cacique, que coordinaba las actividades, reunía los alimentos y la chicha, organizaba el espacio, enviaba a su werken o mensajero a los otros grupos para comunicar la fecha, y dirigía las ceremonias.

En la actualidad, a la media noche del 23 de junio se enciende el fuego que permanecerá durante toda la noche, se baila el choyke purum o danza del avestruz –en la que solo participan los hombres– y la danza de la fertilidad. A partir de allí y hasta el amanecer del 24, los participantes se congregarán en torno al rewe, hecho por lo general de un poste de caldén de una altura de unos 2 metros, que contiene cuatro peldaños, y cerca del cual se colocan ofrendas de distintos tipos.

En la provincia de La Pampa, el We Tripantu se festeja en Leuvucó, paraje ubicado a 25 km de la localidad pampeana de Victorica, lugar donde hoy descansan los restos del cacique Mariano Rosas. Leubucó o Leuvucó (del ranquel: leuvü: río; ko: agua, “agua que corre, agua de río” es el nombre de una laguna ubicada sobre la ruta provincial N° 105, a unos 25 kilómetros al norte de la localidad de Victorica, en el Departamento Loventué de la Provincia de La Pampa. Junto a esa laguna se hallaban las principales tolderías ranqueles.

 

Aspectos históricos

Reseña histórica de los ranqueles

Durante la primera mitad del siglo XIX las sociedades indígenas de la pampa y norpatagonia vivieron un ciclo de conflictos intra e interétnicos además de experimentar cambios sociales, políticos y económicos. Uno de los cambios que más se destaca refiere al proceso de diferenciación social que se produjo en el interior de los grupos, lo que provocó la concentración de poder en determinados líderes indígenas.

Entre 1840 y 1878 se destacan tres grupos principales:

  • los ranqueles, liderados por los caciques Pichuiñ (y luego su hijo Manuel Baigorrita) y Painé (y posteriormente sus hijos Pangitruz Nger –Mariano Rosas– y Epugner Rosas).
  • Los salineros, encabezados por los caciques Calfucurá y luego su hijo Namuncurá.
  • El grupo de Pincén.

Estos agrupamientos indígenas se apoyaban en redes de alianzas no siempre constantes. Tal es el caso de los ranqueles, quienes durante la década de 1860 se vincularon con los jefes de la disuelta Confederación y con las montoneras que actuaban en San Luis y Córdoba, mientras que las autoridades de Buenos Aires buscaron un acuerdo con Calfucurá a fin de neutralizar la posible alianza más o menos estable entre ranqueles y salineros.

A principios de 1870 hubo tres circunstancias que contribuyeron a debilitar la capacidad bélica de los indígenas en general y de los ranqueles en particular: la desarticulación de las montoneras provinciales, la finalización de la guerra contra el Paraguay y la avanzada de la frontera sur de Córdoba hasta el Río Quinto.

Otro factor significativo fue la inserción de la Argentina en el mercado capitalista mundial a fines del siglo XIX, lo que exigía no solo ocupar las tierras que estaban bajo control indígena, sino también la desarticulación de esas sociedades para impedir toda posible amenaza contra las actividades que se pretendían desarrollar.

Así, el 13 de agosto de 1867 el Congreso Nacional aprobó por ley N° 215 el traslado de la frontera sur hasta los ríos Negro y Neuquén. Sin embargo, recién en 1875 el entonces Ministro de Guerra y Marina, Adolfo Alsina, encaró una política de avance sobre ese territorio y ejecutó un proyecto consistente en extender más hacia el oeste de la provincia de Buenos Aires la línea de fortines, llevándola hasta Puán, Carhué, Guaminí, Trenque Lauquen e Italó. Por este motivo, a fines de 1877 los nativos que se encontraban más cerca a esa nueva línea de fronteras se hallaban dispersos y con su capacidad bélica disminuida.

Frente a la derrota militar, la escasa disponibilidad de campos de pastoreo y ante la dificultad para obtener alimentos, algunos grupos indígenas optaron por presentarse a las autoridades militares.

Los ranqueles también vieron debilitada su posición en este nuevo panorama. Es así que a principios de la década de 1870 el grupo comenzó una merma importante de sus contingentes: una parte se instaló en reducciones en el sur de Córdoba y San Luis bajo la supervisión de franciscanos, quienes habían llegado a Río Cuarto en 1856 a fin de lograr la reducción de indígenas. A partir de entonces, tendrían lugar tres desgajamientos de los ranqueles: el primero, sobre 1872 como consecuencia de las incursiones militares de Arredondo, entonces comandante de frontera, que fustigó en particular al grupo de Ramón Cabral, y motivó la entrega de las familias del capitanejo Simón Martín y de los lenguaraces Francisco Mora y Martín López. El segundo se inició en mayo de 1874, cuando se presentaron en Fuerte Sarmiento el capitanejo Bustos (con 6 indios y 7 chinas), Juan Villarreal (con 64 personas) y Santos Morales (con 14) y, en agosto del mismo año, Linconao Cabral (hermano del cacique Ramón Cabral). Allí se iniciaron las negociaciones para su posterior “reducción” con el fraile franciscano Moysés Álvarez. El tercero es el del propio grupo de Ramón Cabral, ocurrido en 1877.

En 1877 muere Adolfo Alsina y es reemplazado por Julio Argentino Roca, quien ordenó un hostigamiento permanente contra los indígenas durante el año 1878.  Ese mismo año fue sancionada la ley nacional N° 947 por la cual se repartían y vendían las tierras que por entonces aún eran ocupadas por las sociedades indígenas.

Durante los veinte años, aproximadamente, que mediaron entre la finalización de las campañas militares y el advenimiento del nuevo siglo, la instalación de grupos indígenas en el Territorio Nacional de La Pampa respondió a una serie de traslados forzados de contingentes que habían resultado militarizados pocos años antes de aquellas campañas. Por otro lado, más allá de las políticas oficiales de dispersión, un cierto número de indígenas volvieron a las tierras que habían ocupado en épocas previas a las campañas. Debido a esta nueva organización territorial impulsada por las autoridades estatales, los grupos indígenas fueron trasladados a las primeras ciudades fundadas en el Territorio Nacional: Victorica y General Acha.

Con la fundación de Victorica en 1882, inicialmente se trasladaron familias ranqueles –pertenecientes a los grupos de Linconao Cabral, Ramón Cabral y Juan Villarreal– que provenían de las guarniciones del sur de San Luis y Córdoba, principalmente de Villa Mercedes y Sarmiento Nuevo. Un segundo destino fue General Acha, fundada en el mismo año. Finalmente, a mediados de 1880, otro contingente de ranqueles se trasladó a La Blanca, una estancia cercana a Victorica, ubicada a 8 kilómetros al este de Luan Toro. Más tarde, la mayoría de esos ranqueles emigraría hacia la Colonia Emilio Mitre (CEM). Al respecto, nos centraremos en los ranqueles que actualmente habitan en la CEM.

La Colonia Emilio Mitre comprendía una superficie de 80.000 hectáreas, distribuidas en 128 lotes de 625 has cada uno –cuando en la actualidad, la unidad productiva mínima para el área se calcula en 5.000 has– entregados a 108 familias, vinculadas en su mayoría a los grupos de Santos Morales y Ramón Cabral. Estas operaciones de mensura y posterior entrega se desarrollaron en febrero de 1900. Un gran número de familias involucradas en este reclamo se encontraba viviendo entonces en La Blanca. El éxodo hacia Emilio Mitre comenzó en 1901 (para más detalles sobre las condiciones de vida en Emilio Mitre, véase pag. 187 y ss.).

Esta concentración inicial fue dispersándose a través del tiempo debido a diversos factores, entre los que se cuentan: la escasa productividad de las tierras, consecuencia de su aridez, y la falta de capital para ponerlas en producción. A ello habría que agregar la imposibilidad de acceder a un recurso estratégico como el agua.

Además del asentamiento mencionado anteriormente, otra zona importante de concentración indígena fue la colonia Los Puelches, fundada el 24 de febrero de 1900 como colonia pastoril. La colonia tenía una extensión de 27.500 has divididas en 44 lotes de 625 has cada uno.

Las limitaciones de estos asentamientos responden a intereses de las instituciones estatales, que buscaron evitar la concentración indígena. Esto dio como resultado el desmembramiento progresivo de estas poblaciones. El destino habitual de sus pobladores, al tener que abandonar estas tierras, fue el de las localidades más cercanas como Santa Isabel, Telén o Victorica, u otras más alejadas como Santa Rosa y General Pico.

 

Actividades

 Completar las siguientes oraciones:

Ej.:   Tüva … mi ruka…

Eye ……………………………..

Tüva ta …………………………………..

Tüvi …………………………….

¿Chem …………………………………… ?

Vey ta…………………………..

 

  1. Responder las siguientes preguntas:

Ej.:   Chem tüvi?

                          Tüvi   trewa.

 

  1. ¿Chem tüva?

…………………………………….

  1. ¿Chem ta eye?

…………………………………….

  1. ¿Chem tüvi?

…………………………………….

 

  1. ¿Chew müli ta trewa?

…………………………………….

 

 

 

  1. ¿Chew müli ko?

…………………………………….

 

 

  1. ¿Chew müli kütral?

…………………………………….

 

  1. Completar con un adjetivo apropiado:

Ej.:   Tüvi ..küme.. trewa.

 

Tüva ……………….  kawellu.

Tüvi ……………….  ruka.

Eye …………………  trewa.

Vey ta …………….  ko.

Tüva ……………….  trelav.

 

  1. Completar preguntas y respuestas según los siguientes ejemplos:

Ej.:  ¿Chem tüva?  

                          Tüva witru

 

                          ¿Chew müli kütral?

                          Punwi ruka müli kütral.

 

  1. ¿……… tüva?

Tüva ……….

 

  1. ¿……… müli ta iñ trewa?

Inche iñ  trewa ……….. punwi ruka.

 

  1. ¿Chem müli ……… mu?

Trewa müli ruka …………

 

  1. ¿……… müli ko?

Challa ……… müli ko.

 

  1. ¿Chew …… inche iñ kawellu?

Malal ……………….

 

  1. Formar 5 oraciones con las siguientes palabras: müli, kawellu, trewa, ruka, ko, challa, pichi, küme,  tüva, eye, tüvi, mu, pu, wekun.

 

  1. ………………………………………………….
  2. …………………………………………………
  3. ………………………………………………….
  4. …………………………………………………
  5. ………………………………………………….

 

[1] Müli es la forma en que se pronuncia este verbo müle- cuando se conjuga en modo real –y– y tercera persona –Ø-. La fusión de e + y, generalmente da como resultado  la vocal  i. Así, müle- + ‑y– + Ø, se dice  müli.

 

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